El sector lácteo argentino enfrenta un obstáculo fiscal de dimensiones críticas. Cuatro de cada diez pesos que el consumidor desembolsa por leche corresponden a impuestos, una realidad que Ercole Felippa, del Centro de la Industria Lechera, definió como incompatible con la viabilidad económica de cualquier nación.

En una entrevista reciente, Felippa abordó la situación actual de la industria lechera y la urgencia de mejorar la competitividad. Sin embargo, rechazó explícitamente que este objetivo pueda alcanzarse mediante devaluaciones o ajustes puntuales. Su análisis apunta a la necesidad de transformaciones de carácter sistémico.

La carga tributaria acumulada en toda la cadena de producción y comercialización genera una estructura de costos que limita la capacidad del sector para competir. Felippa subrayó que mientras la presión fiscal mantenga estos niveles, será muy complicado lograr una mejora genuina en la competitividad internacional.

El presidente del Centro de la Industria Lechera enfatizó que la competitividad verdadera requiere cambios fundamentales en cómo el Estado financia sus gastos y cómo se estructura la tributación sobre sectores productivos como la lechería. Las soluciones coyunturales, según su perspectiva, no resuelven problemas de base.

Su mensaje refleja la preocupación del sector sobre cómo proyectarse hacia el futuro en un contexto fiscal restrictivo. La entrevista evidencia que la industria láctea ve en la reforma tributaria una condición necesaria para recuperar competitividad. Sin esos cambios estructurales, advierten desde el Centro de la Industria Lechera, el sector seguirá enfrentando limitaciones severas para su desarrollo y para que Argentina pueda consolidarse como productor competitivo en mercados internacionales.

Imagen: Charlotte May / Pexels – Con informacion de Infocampo

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