Diputados nacionales lograron algo que el sector yerbatero llevaba tiempo reclamando: una audiencia presencial con Rodrigo Correa, titular del Instituto Nacional de Yerba Mate, para charlar sobre la coyuntura de la industria y las decisiones que toma el organismo. El encuentro congregó a productores, trabajadores rurales y legisladores en un espacio de diálogo que resultó tenso en varios momentos.
Correa confirmó que el gobierno nacional mantendrá su apuesta por profundizar la desregulación del mercado yerbatero. Esta declaración, sin vueltas, generó un clima de preocupación entre los participantes, quienes veían ratificada una política que genera suspicacias en amplios sectores de la producción.
Los productores, especialmente los de menor envergadura, expresaron sus miedos respecto a cómo enfrentarían una desregulación mayor. Plantearon que muchos de los mecanismos de protección que hoy existen fueron creados para frenar concentraciones excesivas en la cadena y para permitir que productores pequeños pudieran subsistir. Los tareferos manifestaron inquietud por cómo evolucionarían sus condiciones laborales sin la presencia de regulaciones que las protejan.
El representante del gobierno argumentó que la desregulación es un paso necesario para fortalecer la competitividad internacional de la yerba mate argentina. De acuerdo con su lectura, la libertad de mercado facilita que los actores se adapten con mayor rapidez a los cambios de la demanda y que optimicen sus operaciones.
El encuentro en la Cámara de Diputados sirvió para visibilizar las grietas que existen en torno al futuro del sector. De un lado, un gobierno que ve en la desregulación la solución a los problemas de competitividad. Del otro, productores y trabajadores que temen perder protecciones que consideran esenciales para su supervivencia económica. Esta fricción seguirá marcando el debate sobre yerba mate en los tiempos que vienen.
Imagen: Hector Ramon Perez / Unsplash – Con informacion de Bichos del Campo

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