El exceso de agua afecta el ritmo de trabajo en el campo.
Las precipitaciones registradas en distintas zonas productivas dificultan el ingreso de maquinaria a los lotes. Esto retrasa el avance de la cosecha y genera preocupación en el sector agropecuario.
Además del atraso, los productores advierten que la humedad puede deteriorar la calidad del grano, lo que impactaría directamente en los rendimientos y en el valor comercial de la producción.
El escenario es seguido de cerca por especialistas, que analizan la evolución climática para prever posibles mejoras en las condiciones de trabajo.
La situación pone en evidencia la dependencia del clima en la actividad agrícola. Las próximas semanas serán clave para el desarrollo de la campaña.

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