Estas oleaginosas de invierno, incorporadas a las rotaciones, ganan protagonismo en los mercados de bioenergía y en esquemas productivos más sustentables.
La camelina, la carinata y la colza se consolidan como oleaginosas invernales integradas a las rotaciones agrícolas, con una creciente inserción en mercados de bioenergía y en sistemas productivos más sustentables.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), estos cultivos forman parte de un conjunto de oleaginosas con mayor participación en mercados vinculados a la bioenergía.
El reporte también señala que, especialmente en el caso de la camelina y la carinata, su desarrollo se da bajo esquemas productivos y comerciales diferenciados del complejo oleaginoso tradicional.

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