El cultivo de poroto en el Noroeste Argentino está adoptando soluciones biológicas para mejorar su fortaleza y rendimiento en condiciones climáticas variables. Estas innovaciones buscan potenciar desde el crecimiento inicial hasta la productividad final del cultivo.

Expertos destacan la importancia de intervenciones con bioestimulantes y microorganismos que favorecen un buen desarrollo radicular y ayudan a la planta a enfrentar periodos de estrés, como sequías o golpes de calor, comunes en la región.

Entre las herramientas más valoradas se encuentran productos formulados con algas ricas en auxinas naturales que estimulan la vegetación, así como aplicaciones que favorecen la floración y el cuaje de los porotos.

Además, el uso de bacterias como Bacillus amyloliquefaciens ha mostrado capacidad para antagonizar patógenos del suelo y contribuir a la sanidad de las plantas sin dejar residuos químicos.

El enfoque biológico no solo mejora la productividad, sino que también apunta a una agricultura más sustentable, facilitando la exportación de granos con menores trazas químicas y reduciendo la dependencia de productos tradicionales.

Deja un comentario

Lee la nota completa